EL TRIBUNAL CONDENÓ A OSCAR PARDINI A 25 AÑOS DE PRISIÓN EFECTIVA POR EL ABUSO SEXUAL DE SUS HIJOS

ULTIMO MOMENTO !! 03 de septiembre de 2019 Por
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Hace instantes, el Tribunal integrado por los Jueces Dres. Carlos Paretto, Juan José Tutau  e Ignacio Vacca, leyeron la sentencia a la cual arribaron luego de desarrollado el juicio oral y público contra Oscar Carlos Alberto Pardini (59) por los delitos de abuso sexual con acceso carnal, abuso ultrajante y abuso gravemente ultrajante cometidos contra varios de sus propios hijos, y que derivó en una denuncia y posterior acusación, por ser el padre de su propia nieta.

Pasaron casi 1000 días desde aquel 16 de enero de 2017 cuando dos (2) de sus propios hijos, y cansados de los abusos sufridos durante toda su vida, se presentaron en la Comisaría de la Mujer y se decidieron finalmente a instar una denuncia penal contra su propio padre. (Después se sumaron más hijos). Ese día, comenzó lo que el propio Pardini mencionó como un armado de la Fiscalía, pero para sus hijos, significó el comienzo de su vida. Casi 1000 días desde la denuncia y 26 meses desde la fecha de la detención de Oscar Pardini.

Aquel 4 de julio cuando fue detenido, Pardini dijo en la audiencia en la cual la Fiscal Dra. Aronne lo imputó como autor de los aberrantes hechos denunciados por sus hijos y que ocurrieran todos en el ámbito de su propio hogar "mis hijos son incapaces de decir lo que la Fiscalía dice que declararon y denunciaron"

Se sucedieron días muy duros para los hijos que denunciaron, inclusive entre los propios hermanos, ya que algunos todavía defendían a su padre, aquel ejemplar ciudadano casildense, y también apoyado por muchos conciudadanos y amigos confundidos. Hasta que llegó octubre de 2017 y llegó también el resultado del examen de comparación del perfil genético entre este chacal y su nieta, y arrojó un resultado con un 99.9999999% de exactitud, explicitando inequívocamente que Oscar Pardini es el padre de la hija de su hija mayor, producto de una violación.

Oscar Pardini, dijo entonces que "su hija se había embarazado producto de semen que había en la Pelopincho" que tenían en el patio y también dijo, usando las palabras de quien fuera amigo y párroco de la Capilla de Fátima, quien frecuentaba la siniestra casa donde todo ocurría, diciendo que "tal vez cuando fue a una fiesta le pusieron algo en la bebida y la violaron, quedando embarazada".

Después de esto, Pardini intentó dar una clase magistral de genética para tratar de manipular a quien todavía le creía. Patológicamente, él mismo seguía creyendo su propia mentira y quería convencer a algún incauto. La ciencia fue tajante: 9 dígitos para determinar coincidencias. 99.9999999% de exactitud.

Este hombre, que hoy tiene 59 años, y que se presentaba como un ciudadano ejemplar era y según las palabras de sus propios hijos y familiares en el juicio "un Dios fuera de casa y un Diablo dentro de ella" y que era "un ejemplo de padre y de persona" se descubrió como un manipulador, melómano, simulador, violento, y abusador o como dijera el fiscal en el transcurso del juicio: "un verdadero lobo en piel de cordero"

Pero llegó la hora de la verdad y llegó la hora de la justicia para todas sus víctimas. todo aquellos que sufrieron sus mentiras, su violencia y sus abusos, y hoy ellos pueden recién ahora vivir sus vidas habiendo dejado atrás esta pesada mochila. Claro, sólo decirlo suena difícil de creer que será fácil para quienes durante más de 20 años padecieron haber vivido bajo el mismo techo que este desalmado ser.

La justicia hoy llegó y Oscar Pardini escuchó su condena. Una vez más impávido e incrédulo, sin demostrar el más mínimo rasgo de arrepentimiento en sus mirada o en sus gestos, sin haber claudicado en su postura aún cuando fueron sus propios hijos quienes desnudaron el infierno que les hacía vivir.

La ley se expresó y dictaminó que la pena que le corresponde a Oscar Carlos Alberto Pardini sea de 25 años de prisión efectiva, accesorias legales y costas. En un tramo del juicio, en un cuarto intermedio, Oscar Pardini le había susurrado a unos de sus defensores "no me importa pasar 30 años de mi vida en la cárcel, pero quiero que se sepa la verdad" tal vez pensando que era SU verdad la que la sociedad iba a conocer. La verdad no fue la que él inventó. La verdad fue única e inapelable. 

Aunque, hay algo que la sociedad también sabe y muchos gritan en voz baja: todavía falta algo.

Todavía falta algo.

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