ABUSÓ Y AMEDRENTÓ A SUS DOS NIETAS DURANTE MÁS DE 6 AÑOS Y LA JUSTICIA LE DICTO PRISIÓN PREVENTIVA

Judiciales 18 de octubre de 2019 Por
Hector Martinez abusador nietas
Héctor M. es trasladado esposado a la Alcaidía local

Ayer jueves dábamos cuenta de un escueto parte de la Fiscalía donde nos anoticiabamos de la detención de un hombre sexagenario por un caso de abuso pero sin mayores detalles. Hoy viernes se llevó a cabo la audiencia donde se le imputó a Héctor M. de 64 años de edad, la probable autoría de varios delitos de índole sexual contra dos (2) nietas adolescentes desde que las menores tenían 6 años. Hoy tienen 17 y 14 años.

Este "abuelito", según se desprende del relato del Fiscal Dr. Juan Pablo Baños, conforme las denuncias y testimonios de los denunciantes, habría abusado de sus nietas, primero de la mayor que hoy tiene 17 años, desde que esta tenía unos 6 años de edad y luego de la menor que hoy tiene unos 14 años, también desde su temprana edad.

Conforme los relatos, la menores, que vivían en una vivienda lindante a la de sus abuelos, se iban a bañar a la casa de éstos, ya que no tenían las comodidades en la suya y en estos momentos, y durante la ausencia de la abuela, Héctor M. aprovechaba para manosear a sus nietas, en soledad y siempre bajo mentiras o amenazas. Inclusive en alguna oportunidad, habría obligado a alguna de ellas a realizarle sexo oral. "Vení que te va a pasar algo lindo" le decía al oído a las menores cuando las manoseaba por encima o por debajo de la ropa.

Si bien los abusos datan de un tiempo a esta parte, todo se habría iniciado allá por el año 2008, aunque la denuncia se desencadenó cuando en febrero de este año, al ingresar al baño para ducharse una de sus nietas, el hombre, ya con la intención de abusar de su nieta, puso llave a la puerta de la casa y aprovechando la ausencia de su mujer y abuela de las menores, intentó manosearla, aunque ante los gritos de la joven tuvo que desistir de la idea. La joven ya cansada de este comportamiento, y traumada y muy asustada, dejó su casa, se tomó un remis y se fue de su otra abuela en otra localidad.

Al tomar conocimiento sus padres, por una nota que había dejado la menor, se generó una controversia, donde al cotejarlo con la familia el "abuelo" habría reconocido que tocaba a sus nietas por arriba de la ropa y por abajo, aunque sin penetración. Ante esta situación la madre de las adolescentes, e hija del hombre, decidió mudarse con su familia a la casa de su suegra para evitar que estos hechos continúen sucediéndose.

Esta mudanza causó un trauma muy grande en las jóvenes, porque además de padecer el abuso y el miedo, por las amenazas proferidas por su propio abuelo para no contar, sufrieron el desarraigo por tener que comenzar una nueva vida. Ahora, luego de este tiempo, la familia decidió instar una acción penal y de esta manera fue que el Fiscal Baños ordenó la detención del Héctor M., y le imputó los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante (en 2 casos), corrupción de menores (en 2 casos) y amenazas simples, solicitando al tribunal establezca una medida cautelar sin plazo para permitir la continuidad de la investigación.

El Dr. Ritondale, del Sistema Público de Defensa Penal (SPDP) rechazó las imputaciones ya que consideró que los argumentos esgrimidos por la Fiscalía estaban basados en testimonios incongruentes y contradictorios además de la vaguedad de las imputaciones por los hechos denunciados como tal. Además el defensor, argumentó que Héctor M. es una persona que toma 13 medicamentos, tuvo en el pasado un intento homicida y es enfermo psiquiátrico, oponiéndose por tanto a una medida tan gravosa como la prisión preventiva sin plazo como lo solicitó la Fiscalía.

La Dra. Mariel Minetti, Jueza de Instancia Penal Preparatoria, sin embargo consideró que hay suficiente evidencia y detalle para probabilizar que Héctor M. pueda ser el autor de los delitos que se le imputaron por lo que estableció que el "abuelito" -que se largó a llorar cuando comenzó a entender que iba a quedar preso- permanezca en prisión preventiva efectiva por el plazo de 45 días.

Mientras tanto, y de manera urgente, se le harán al imputado pericias psiquiátricas y una de las nietas declarará en Cámara Gesell, mientras continúa la investigación y se avanza en el esclarecimiento del caso, camino a un posible juicio oral y público en el futuro. 

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