UNA MUJER DENUNCIA QUE FUE FALSAMENTE ACUSADA Y ULTRAJADA EN UN COMERCIO TEXTIL DE CALLE BUENOS AIRES

Locales 25 de octubre de 2019 Por
Desiree abuso mujer denuncia

Una mujer de unos 45 años fue el pasado miércoles a las 18:30 horas aproximadamente a un comercio textil de calle Buenos Aires al 2800 y cuando estaba ya sola en el local, porque otros clientes se habían retirado, mientras miraba ropa, el encargado del local, la increpó diciéndole que debía acompañarla al vestidor porque la acusaba de haberse apropiado indebidamente de ropa y que él debía revisarla. La mujer primero se negó pero el hombre la amedrentó y la mujer accedió a mostrar que no tenía nada pero así y todo el hombre no la dejaba retirarse del lugar.

Este grave hecho, tuvo lugar en un concurrido negocio textil donde concurren muchas personas, inclusive con menores de edad, pero esta vez, la mujer que estaba buscando ropa para su hija, comenzó a recorrer el lugar donde ya había ido otras veces, buscando las prendas. 

Inicialmente, había otros clientes que cruzaron algunas palabras con la mujer denunciante, pero que se retiraron del lugar, quedando la mujer, a solas con el encargado o dueño del lugar en el sector de la caja. En determinado momento, el hombre de unos 35 años se le acerca increpándola que hacía mucho tiempo que estaba y que no había comprado nada, y que eso era señal que se estaba apropiando de prendas de manera ilegal.,

La mujer, que no podía salir del estupor inicial, le mostraba que solo llevaba un monedero en sus manos y que no tenía nada, pero el hombre insistió de mala manera para que la acompañe al vestidor para revisarla. Inicialmente, la mujer se negó pero luego, para "demostrar" su inocencia fue hasta el lugar seguida por el hombre, que le inquirió de mala manera que se quite la ropa que llevaba, cosa que paralizó a la mujer, presa del miedo.

El hombre insistía, y la mujer se levantó su remera, aunque ahí no cesó su insistencia y le pedía que se saque una calza porque seguía amnifestando que la mujer tenía algo entre sus prendas. Cuando la mujer se dió vueltas, inclusive con mucho pudor y verguenza, aunque con mucho miedo, el hombre tocó sus piernas, y ahí la mujer tomó coraje y aumentó su negativa, aunque el hombre le había cruzado su brazo en la puerta del cambiador y no la dejaba salir.

Si bien la mujer en todo momento le manifestó que si tenias dudas que debían llamar a la policía o que debía pasar por el detector en el ingreso y que si llevaba algo, éste iba a sonar, el hombre insistió y ordenó que no era necesario y que él mismo haría la inspección.

Finalmente, la mujer, aún sin salir de su asombro y presa del pánico, pudo abandonar el lugar y recién en la tarde de ayer, concurrir a hacer la denuncia, por sentirse, no sólo mancillada en su buen nombre y honor, sino también ultrajada y violentada por un hombre que aprovechó la soledad del lugar para propasarse con la clienta.

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