ES JUBILADO, VIVE SOLO, TIENE 86 AÑOS Y ANOCHE INTENTARON ROBARLE Y LO GOLPEARON VIOLENTAMENTE

Policiales 15 de noviembre de 2019 Por
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Juan Caiazza

Juan es jubilado, tiene 86 años y vive solo en los confines del Barrio Nueva Roma B. Eran aproximadamente las 3 de la mañana y Juan dormía como cada día. Vive solo en su humilde casa de calle San Luis al 3500. Sintió unos ruidos pero pensó que algún vecino estaba haciendo algo, pero cuando se dió cuenta tenía a un joven encapuchado dentro de su casa que comenzó a golpearlo y a pedirle el dinero.

"Tengo 86 años" arranca contándonos Juan. "Había un encapuchado con un encendedor qie comenzó a pegarme y me pedía, la plata, y dame la plata" y "la verdad que no tenía dinero, sino se los daba, porque me pegaba por todos lados mientras me pedía la plata"

"Me quería ahorcar, me pegó en la frente, me pegó en la cabeza, me pegó en la oreja y todavía me zumba el oído. Me dio un sopapo que me dejó sordo" nos cuenta este jubilado agredido violentamente con intenciones de robarle. "Estuvo 10 minutos y como revolvieron todo y no encontraron nada se fueron" dice Juan con cierto alivio, aunque agrega que "eran dos (2), mientras uno estaba adentro pegándome el otro estaba afuera esperándolo".

Al consultarle como entraron, porque ahora Juan está en la casa de su hija donde pudimos entrevistarlo nos explica que "agarraron un trapo y arrancaron la reja de la ventana de la pared y por ahí entraron" y cuando vamos a su domicilio vemos que realmente así fue, ya que la reja de la ventana de su casa que da a la calle está literalmente arrancada de la pared.

ël busca explicaciones y no las encuentra "hace más de 40 años que vivo ahí y nunca me pasó nada parecido" y vuelve sobre lo mismo "yo soy una buena persona y no molesto a nadie" se explica Juan como si haría falta que un jubilado se excuse porque un par de forajidos cobardes lo golpearan hasta cansarse, "me quedé sentado en la cama que se haga de día para salir de mi casa y esperé hasta las 5 de la mañana para avisarle a los vecinos, porque yo creo que estos tipos estaban escondidos por ahí cerca y si me veían me mataban"

Después pudo salir, aún con miedo, y pedir auxilio a sus vecinos que llamaron a la policía "la policía vino, sacó fotos y me preguntaron porque no los llamé enseguida, y la verdad que no me animé. yo soy un hombre grande y como vivo sólo, tuve miedo" y se consuela "por suerte no tenían armas sino quien sabe que me pasaba"

Juan en sus tiempos mozos supo trabajar de peón rural y por ultimo trabajó en una fábrica de básculas de la ciudad durante 22 años como arenador hasta que le llegó la jubilación "yo cobro la mínima y con suerte me alcanza para vivir. Hay que comprar los remedios porque tengo artrosis, la comida, pagar el gas, pagar la luz y la verdad que si no me ayuda mi hija no me alcanza"

"yo no sé que voy a hacer ahora si yo no molesto a nadie" y sus ojos se llenan de lágrimas. No hay necesidad de tener que vivir estas miserias. No hay necesidad.

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