"NOS DEVOLVIERON A NUESTRO HIJO EN DOS PARTES Y ADENTRO DE UN FRASCO DE VIDRIO". LA DURA SITUACIÓN VIVIDA POR UNA PAREJA EN CASILDA.

Locales 03 de diciembre de 2019 Por
Micaela y Rafael
Micaela y Rafael

Rafael y Micaela son dos jóvenes, de 30 y 25 años de nuestra ciudad, que como toda pareja joven "quería agrandar la familia, quería tener un hijo, pero nos quitaron ese sueño". Hace unos días en, al menos una confusa situación, la joven fue internada con cierta urgencia cuando cursaba el quinto mes de embarazo por presentar contracciones pero salió del Hospital sin su bebé y a los pocos días "me lo mostraron en un frasco con formol". La pareja culpa al profesional que atendió el embarazo y el parto prematuro por mala praxis. La justicia investiga el caso.

Anoche a las 20 horas en la Plaza de los mástiles, esta joven pareja, muy dolida, y sus familiares y amigos organizaron una marcha pidiendo justicia por Máximo, que era el nombre elegido para su pequeño hijo.

Dialogamos con ellos, en los instantes previos a la misma.

Marcha Justicia por Máximo

"Micaela siempre se atendió con el mismo obstetra y todo venía bien. Hasta el último estudio todos habían dado bien. Todo se venía perfecto. El bebé estaba perfecto, hasta que el sábado pasado Micaela se siente mal, se le endurece el abdomen, y tomamos la decisión de ir a la clínica de la UOM donde una médica clínica le habría expresado que era síntomas normales del embarazo, indicándole que tome reposo y que consulte a su obstetra" relata Rafael, eligiendo las palabras para no quebrarse.

La consulta debería haber sido el lunes, pero ese domingo los dolores se acrecentaron y al llamarlo al obstetra, comentándole esta situación, nos indica que lo mejor es que vayamos al hospital para que él la pueda ver al día siguiente, lunes 25, cuando tenía que hacer consultorio en el Hospital.

Cuando Micaela ingresó a la guardia ese domingo ya tenía un centímetro de dilatación según les comentó la ginecóloga que los atendió, pero que los dejó en una sala provisoria de la guardia con suero. Al realizar un ultrasonido, se comprobó que el bebé estaba bien, y le indicó que debían realizar unos estudios y luego de esto le indican que la iban a llevar a una sala de la nueva maternidad.

Cuando el día lunes después del mediodía, pasó el Dr. Calcaterra, quien le indica que tenía una infección pero en ningún momento les informó que estaba sucediendo ni les dijo cuales eran los riesgos de la situación que estaban atravesando pero tampoco les dió la posibilidad de pedir un traslado a Rosario.

Poco a poco entre ambos, entre Rafael y Micaela van resconstruyendo esos momentos tan duros por los cuales les tocó atravesar: "Alrededor de las 6 de la tarde vuelve Calcaterra y nos dice que le van a poner un calmante para cubrirla a ella y al bebé pero no nos dice más nada y se va. Vuelve a aparecer a las 10 de la noche, pero solo pregunta como estaba, como esperando algo. nadie nos explicaba nada y estábamos aislados y no sabíamos que nos iba a pasar". Pero a pesar de la poca información que recibían "en un momento, una enfermera nos dice por error que habíamos ingresado por un aborto y discutimos por eso, inclusive con el Dr, Calcaterra cuando viene y nos dice que la medicina es así y que él no es mago. Yo no tengo todas las soluciones, lo lamento mucho, da media vuelta y se va como si nada".

La madrugada del martes, Micaela rompe bolsa y su pareja se desespera llamando a las enfermeras y a los médicos "A los 10 minutos, aparece el médico en cuestión, y cuando la ve a Micaela, parece como que se asusta al ver la situación". Comienza entonces, según el relato de Rafael, una situación desesperante, ya que mientras Micaela lloraba y gritaba de dolor, el médico y las enfermeras luchaban por sacar a la criatura del útero de la madre. "Mientras me gritaba, yo veía como parecía que me arrancaba a mi hijo del vientre" agrega entre lágrimas la joven. Luego de esta terrible situación, aún dentro de la sala, que habría durado unos 20 minutos, el médico en cuestión indicó que debían ir al quirófano "con el bebé con medio cuerpo afuera"

Luego de la intervención y donde el bebé habría fallecido, la pareja optó luego de varias horas y de haber tragado bronca y dolor, solicitar el alta voluntaria retirándose del nosocomio. "Cuando luego de todo esto vuelvo al Hospital el jueves para hacer los papeles de la defunción de nuestro bebé, pido poder verlo y encontré a mi hijo adentro de un frasco de vidrio, y al buscarle el rostro, no se lo encontré. Estaba la cabecita separada del cuerpo y muy dañada, con la mollerita rota" nos cuenta Rafael, mientras su pareja Micaela no soporta revivir el momento y rompe en llanto al abrazarse.

En minutos arranca la marcha pidiendo justicia por Máximo, que era el nombre elegido para el bebé tan esperado. Poca gente acompaña la caminata que arranca en la Plaza y pretende llegar hasta el Hospital San Carlos. "Mucha gente tiene miedo, pero muchísimos nos han escrito a través de las redes sociales porque les ha pasado lo mismo y hoy nos brindan su apoyo" nos dijo en algún momento Rafael.

Unos pocos, entre llantos, caminan portando un par de banderas pidiendo nada más que Justicia. Antes de seguir, Rafael nos grita "Mi hijo merecía vivir como cualquier criatura". Micaela lo abraza y continúan la marcha.

Lamentablemente, hay que decir un caso más, hasta que sea justicia. Los profesionales dirán que es muy difícil probar los casos de mala praxis médica, si es que la hubo, pero hay hay una familia más que no pudo tener a su bebé. 

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