NO SÓLO POR EL CORONAVIRUS MUEREN PERSONAS EN LA CIUDAD DE CASILDA. LA HISTORIA DE LOS AGROTOXICOS y DE JORGE NOROÑA.

Locales 05 de agosto de 2020 Por Redacción
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Jorge Noroña - Q.E.P.D.

Esta breve historia, que se comenzó a contar en 2018, habla de un trabajador precarizado de una empresa local, que falleció hace pocos días atrás, y que hoy, uno de sus hijos fue a la justicia para demostrar que su padre no murió por causas naturales y que fue por su trabajo que se enfermó y murió sin poder moverse, ni hablar, ni comer, ni siquiera ir al baño por sus propios medios. Esta es la historia de un hombre llamado Jorge.

Jorge Trabajó más de 20 años en una empresa química de nuestra ciudad, y hace unos días falleció a causa de una Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que contrajo en 2018, poco tiempo antes que nosotros le hiciéramos la nota. Ahora falleció y su pedido en su momento fue no publicarla hasta que él no falleciera. Hoy, más de dos años después podemos publicarla y mostrar su verdad. Respetamos su pedido. Y lamentablemente si la estamos publicando es porque él ya falleció.

"No puedo caminar normalmente, arrastro los pies, adelgazo, no puedo tragar ni beber. Me caigo. hay días que no controlo mis manos". Jorge Ruben Noroña, tenía 56 años cuando falleció. En mayo del 2018 todavía podía hablar, y algo todavía caminaba. hablamos con él varias veces, y siempre era notorio el deterioro de su salud. Le diagnosticaron Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y de esta manera se le van atrofiando los músculos de todo el cuerpo de forma progresiva e irreversible hasta la muerte. 

"Tengo una vida complicada, no puedo hacer nada y las pastillas son carísimas, pero tuve que esperar dos (2) años para que me las reconociera la obra social" nos contaba Jorge. La empresa, no lo atendía y ni siquiera lo recibía, pero le pagaba la obra social y un bolsón de comida para sus hijos. Y tal vez en ellos pensaba Jorge, imaginando que podía recuperarse y volver a levantarse. "Siento ruidos en la cabeza, dolores musculares. Se complica todo el cuerpo día tras día"

Cuando aquella vez, le consultábamos como había sido diagnosticado, nos contaba "me caía y no me podía tener en pie y fui al centro de diagnóstico de Rosario donde un doctor me explicó que era lo que tenía". Mayo de 2018. Dos años y medios padeciendo y sufriendo y continúa "cuando pasó el tiempo vi que era muy complicado. El médico que me descubrió me dijo que era muy complicada y que a medida se iba a complicar mucho mi vida". Y se lo podía ver en ese momento que ni siquiera podía agarrar un papel con sus manos para mostrarnos parte de la información que fue guardando en sus años de trabajo. "Es una enfermedad que puede afectar de distintas maneras, ahora me mareo y me caigo y ya no me puedo levantar sólo" explicaba.

Cada vez que insistíamos tratando de publicar la nota cuando volvíamos a verlo, y cada vez con mayor dificultad, él casi que nos rogaba "Tengo dos (2) hijos menores a cargo" e inclusive tenía miedo que nos vieran conversando y alguien hablara. "Voy a confiar en ustedes" repetía y rogaba "que hago si dejan de pagarme la mutual. El medicamento cuesta 15.000 pesos por mes" inclusive con la esperanza, que nunca perdió, de poder volver a ser quien fue y con lágrimas en los ojos se consuela "tengo 4 nietos. quisiera volver a caminar para poder jugar y disfrutar de mis nietos".

Jorge trabajó para una empresa química de la ciudad, instalada sobre Ruta 33 en el ingreso Oeste a la ciudad. "Yo empece a trabajar después que se incendió la planta vieja y muchos compañeros contaban que habían trabajado cuando se quemo, y de ahí los hicieron ir al nuevo predio" aunque se sincera "si tuviera que volver atrás no trabajaría nunca mas en una planta química y a un hijo o a un amigo le diría que no trabaje. Es muy peligroso".

"Trabaje es esa empresa química 20 años, y en ese entonces no había elementos de seguridad, o no nos daban, no se hablaba de eso. Y yo creo que todo eso fue una de las consecuencias de mi enfermedad" y recuerda todo muy vividamente "se trabajaba muy mal. nunca cambiábamos de ropa." y "manipulaba y era todo a mano, antes no había autolevador. se descargaba, se cargaba, se envasaba; todo a mano. 10 o 12 horas por día" y siempre dejaban clara la consigna desde la patronal. "si no te gustaba "ahí tenias la puerta". Para piensa, se mira las manos y dice "te la tenias que aguantar, pero así pagas las consecuencias".

Allá cuando le hicimos la nota, en mayo de 2018 Jorge explicaba "Yo no he ganado plata en 20 años, lo único que gane fue esta enfermedad, el sufrimiento que me complico la vida para siempre, porque me dijo el médico que es imposible que vuelva a trabajar. Si ni puedo ni caminar. voy 4 veces por semana a Rosario a hacer rehabilitación, pero cada vez que llego llego muy cansado. Voy al fonoaudiólogo, al medico, al terapeuta, todo a un centro neurológico de Rosario". Tuvo que sufrir mucho tiempo y nada fue suficiente. 

"Yo le conté a los médicos donde había trabajado en esa empresa, y después de tantos años con productos químicos seguramente se comprobará que fue lo que me enfermó" se esperanzaba, aunque siempre con el temor de saber que a compañeros suyos, o se enfermaron, o se murieron, o los echaron del trabajo. "Eran épocas difíciles para conseguir trabajo" pero no deja de recordar "Algunos compañeros viejos murieron con problemas de salud, y murieron trabajando, y el miedo de uno es que tal vez nos pase. Yo pensaba que era fuerte, y no me hacía nada, pero al final el veneno me gano a mi" y no se queda por ahí "recuerdo un muchacho compañero mío que no alcanzó a jubilarse porque murió de leucemia, y a otro que le agarró cáncer en los intestinos. Y muchos más que tuvieron problemas de salud". Por lo visto a todos los callaron. Como seguramente querrán silenciar esta nota. Como infundían el temor en jorge que aún sabiendo que se moría, seguía pensando en sus hijos y en las migajas que le daban para callarlo.

"Eso no es una fabrica de hacer caramelos" explicaba, y contaba que "nunca fue nadie a inspeccionar. de medio ambiente venían pero se acomodaba un poco el circo. era visual la inspección, muy superficial y hasta los 2 o 3 años no volvían". Había "productos de toda clase: líquidos, granulados, sólidos, y en los tambores decía que eran venenos peligrosos.  Había tambores de 200 litros donde llegaba el producto y se envasaban en bidones de 20 litros y lo que quedaba se incineraba y se perdía todo. Uno leía lo que decía: en el tambor decía altamente peligroso, y cuando lo trasvasaba a los bidones le ponían levemente peligroso" y revive con la mirada, entrecerrando el ceño, pero también se le retuerce el cuerpo como sintiendo el veneno en la sangre "me acuerdo uno: dimetoato, es un producto granulado que con calor y lluvia emana gases y se sienten a kilómetros, y nosotros lo trabajábamos manualmente y sin protección" y "también me acuerdo que había parathion, malathion, venenos que después fueron prohibidos" pero "los gerentes que pasaban siempre fueron claros: si te gusta bien y si no andate"

Cuando llueve "se junta el agua de lluvia, y se largan el agua hacia el canal. El agua y los productos que caen al  piso, los tambores va todo al mismo lugar: el desagüe es uno solo" y "los tambores, los bidones, se van incinerando" cuenta Jorge 

Jorge buscaba entre sus papeles, para hablarnos de cada cosa que trabajaba, cada producto que manipulaba y que tal vez, lo envenenaba hasta llevarlo a la muerte. papeles, rótulos, alguna foto de sus compañeros de trabajo. Hilvanaba momentos gratos vividos. "lo mas doloroso que no tengo mas los compañeros de trabajo. es como que quedaste solo. se esconden, se dan vuelta. eso es peor que la enfermedad. No los entiendo". el miedo no es zonzo dice el refrán.

Cuando hablamos de sus miedos, nos respondió sin dudar un segundo: "Si" y contó que "cuando yo dije a la psicóloga que lo único que quería era caminar, ella me dijo "trata de seguir luchando".que le ponga garra y voluntad" Alguna lágrima se le escapa. hacemos una pausa. Jorge dice llorando "quizás si les pasa a ellos verán el por que de muchas cosas. Era una edad que yo podría estar descansando y ahora estoy enfermo"

Si no hubiera sido por el Hospital San Carlos, tal vez Jorge habría fallecido antes, porque ahí le gestionaron un certificado de discapacidad para poder conseguir los remedios y gracias al Hospital lo pudo conseguir y tener 2 años de vigencia. Después la empresa le pagaba una mutual pero sobre todo para los hijos. Una dádiva más tal vez para mantener la conciencia en calma. Nunca en paz. "La empresa cumple algunas cosas conmigo pero otras no" dijo con cierta angustia "es complicado vivir enfermo" .

Después de conversar por un largo rato, por las pausas, por la falta de aire, por los momentos de angustia, por los momentos de llanto, volvemos a prometerle que no vamos a publicar nuestro material y antes de salir a la vereda ayudado por unos de sus hijos menores de edad vuelve a decirnos "Es veneno y nunca deja de ser peligroso" y nos deja sin palabras al saludarnos "uno la vida no la cuida pero cuando se acuerda a veces ya es tarde. Ahora lo único que uno piensa es que te quedan pocos días para morir pero hay que seguir luchando. Y es lo que les digo q mis hijos que deben seguir adelante y seguir luchando".

Que descanses en paz Jorge. Nosotros cumplimos en hacer conocer tu historia luego de tu partida. Ahora le toca a la sociedad hacer justicia en tu nombre y en el de tus hijos. Seguramente será justicia.

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