CASILDA: UN HOMBRE ACUSADO DE VARIOS CASOS DE ABUSO SEXUAL QUEDO EN LIBERTAD Y LAS DENUNCIANTES PIDEN JUSTICIA

Judiciales 09 de noviembre de 2020 Por Redacción
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Luego de la manifestación que desde "La Casa de la Mujer Libre" y desde "Ni Una Menos Casilda", realizaron frente al Ministerio Público de la Acusación la semana pasada, para visibilizar la injusticia cometida contra quienes se atrevieron a denunciar y ahora viven con miedo, por la liberación de este presunto abusador, dialogamos en exclusiva con una de las hermanas y con la propia víctima del hombre oriundo de Arequito.

"Facundo B. tiene 40 años y lo denunciamos porque abusó de mis dos hermanitas de 17 y de 9 años" arranca contandonos Magalí, una de las hermanas denunciantes pero agrega algo más grave aún, como si ya fuera suficiente "hay seis (6) chicas más" que no se han animado a denunciar que fueron víctimas de este sujeto. "Estas chicas me escribieron (en privado) cuando se enteraron de lo de mis hermanas pero no hicieron la denuncia porque no se animaron porque tienen miedo

Según nos relata la hermana mayor de la víctima, los hechos denunciados sucedieron durante el mes de marzo de este año, y luego de denunciarlo, realizar marchas por la ciudad reclamando justicia y mostrando su rostro a la sociedad, fue detenido luego de 4 días.

Luego "estuvo unos dos (2) meses detenidos pero ahora lo liberaron" nos cuenta, para lo que seguramente fue la prisión preventiva que le fijó el juez de primera instancia, mientras la Fiscalía continuaba la investigación pero cuando esta finalizó y teniendo en cuenta el trabajo realizado por el MPA y a la vez por el abogado defensor del acusado, quien pidió la libertad, y le fuera concedida por el Juez en la audiencia de revisión de la semana pasada, por lo que seguirá la causa en su casa.

Celeste tiene 17 años y fue una de las víctimas del abuso cometido por el acusado que ahora está en libertad. "La verdad es que no me acuerdo muy bien como sucedieron las cosas, porque yo iba a limpiar su casa, y ahí un día me agarró y pasó lo que pasó" y de alguna manera entendemos que ante una situación tan dura la menor presentaría una especie de bloqueo emocional como una forma resistencia provocada por la negación de lo vivido, una especie de mecanismo de defensa que se pone en marcha automáticamente cuando nuestra mente quiere mantener alejadas aquellas ideas o sentimientos que pueden perturbarnos, tal el caso de un hecho aberrante como el que relata en primera persona la adolescente.

"trabajé durante casi un año limpiando la casa de este hombre y ese día, yo estaba doblando su ropa, y él llega, y pasó lo que me hizo" explica la adoslescente quien agrega que "nunca pude contarlo hasta que después de un tiempo se lo conté a mi hermana Magalí. Esa noche ellas fueron a su casa, a buscarlo y a pegarle ante tanta indignación y él lo negaba y se hacía el sorprendido. Al día siguiente lo denunciamos"

Hoy, después de que la justicia le concediera la libertad porque consideró que no había elementos suficientes o que no había riesgo alguno. la joven abusada nos dice que siente mucho miedo de cruzarlo si está libre, "pero  por suerte tengo a mi familia que me acompaña porque el tipo vive muy cerca de mi casa" y aunque "hay una orden de restricción pero tenemos mucho miedo que aparezca en cualquier momento"

Pero los hechos que las hermanas de las víctimas denunciaron no serían todos. Como nos contaba Magalí, hay mas jóvenes acosadas con miedo a denunciar y que tal vez todavía ni sus familias sepan "a las otras chicas las acosó de distintas maneras si hasta les ofrecía dinero para acostarse con él y ojala se animen a denunciarlo" y peor aún, "por lo que sabemos este sujeto abusó de su hija y de su hijastra siendo ambas menores de edad, hará unos 3 o 4 años atrás, y hubo denuncias pero por lo visto todo quedó en la nada"

La justicia no les dio más que un papel donde dice que existe una orden de restricción para evitar que el sujeto se acerque a menos de una determinada distancia, como si fuera elemento suficiente para evitar cualquier contacto o amenaza. Magalí, una de las hermanas explica "a nosotras nos dicen que las pruebas que presentamos no alcanzaron, pero vamos a seguir reclamando por justicia y vamos a seguir hasta que se haga justicia aunque no tenemos protección de ningún tipo"

Seguramente la fiscalía tiene una ardua tarea por delante, para demostrarle a la ciudadanía que han trabajado lo suficiente para evitar que hechos como este sigan ocurriendo, sobre todo cuando hay denuncias contundentes, más hechos por investigar, pero que, con los acusados libres, capaz de hacer cualquier cosa, se hace todo un poco más difícil confiar en el sistema judicial.

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