MEDICINA RIOPLATENSE

Columnas de Opinión 16 de agosto de 2016 Por
Protomédico era el Médico del Rey, y los protomédicos eran los que constituían el tribunal examinador que daba las licencias para ejercer la medicina. El Real Tribunal del Protomedicato fue un cuerpo técnico encargado de vigilar el ejercicio de las profesiones sanitarias y de atender la formación de esos profesionales
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El Protomedicato: Protomédico era el Médico del Rey, y los protomédicos eran los que constituían el tribunal examinador que daba las licencias para ejercer la medicina. El Real Tribunal del Protomedicato fue un cuerpo técnico encargado de vigilar el ejercicio de las profesiones sanitarias y de atender la formación de esos profesionales. Fue creado en España en el siglo XV y en el siglo XVI se extendió a las colonias, fundándose los protomedicatos de México y del Perú. Hasta entonces, el Protomedicato de Lima tenía jurisdicción en el Río de la Plata aunque en realidad no ejercía ninguna vigilancia aquí, por lo que actuaban indiscriminadamente en estas tierras médicos, cirujanos y licenciados capacitados,  junto a curanderos, herboristas y charlatanes prohibidos por las Leyes de Indias. En el Río de la Plata, dicho Protomedicato fue puesto en funcionamiento el 17 de Agosto de 1780 por el Virrey Vertiz, quien a su frente designó al doctor Miguel O'Gorman, que se había graduado en París y revalidado sus títulos en España. 

Significó el comienzo de la preocupación del Estado por la higiene pública en estas colonias, responsabilidad que hasta ese momento había recaído en los vecinos a través de sus asambleas y cabildos. Este protomedicato funcionó precariamente hasta 1798, año en el cual llegó la autorización real para organizar los estudios médicos, creándose entonces en 1801 la primera escuela de medicina. Por la forma en que estaban organizados los estudios de medicina, existían tres categorías de profesionales: 1) los que podían llevar borlas de doctor, por haberse graduado con estudios completos; 2) los que poseían autorización para ejercer una rama determinada del arte de curar (medicina o cirugía) y 3) los médicos militares o de presidio (títulos generalmente originados en los Colegios de Cirugía de Barcelona o Cádiz). Aparte de estas categorías de profesionales existían los sangradores, hernistas, ventoseros, clistereros (enemas) y sacamuelas, que colaboraban con los médicos en los menesteres menos importantes de la profesión. Los barberos, además de su oficio de cortar la barba y afeitar ejercían, con autorización del Protomedicato, algunos actos de cirugía. Hacían sangrías (para limpiar la sangre), aplicaban sanguijuelas, sacaban muelas y dientes, y ponían ventosas, vejigatorios (emplastos para enfermedades de la vejiga), enemas, etc.

En España, la profesión médica estaba integrada por 3 carreras diferentes: Medicina, Cirugía y Farmacia. Las dos primeras, aunque hermanas, estaban separadas, siendo la medicina la más jerarquizada.

En cuanto a requisitos para los médicos, cirujanos y boticarios, tuvieron en común la exigencia de probar la llamada limpieza de sangre, mediante la fe de bautismo y un informe de la iglesia, alusivo a la moral y conducta, probando pertenecer a la religión católica, ser cristiano viejo, y no tener ascendientes moros, ni de herejes, ni penitenciados.

Entre 1810 y 1830 actuaron en Buenos Aires casi 200 médicos. Las enfermedades infecto-contagiosas se encontraban en primer lugar (tuberculosis, viruela, tétano, fiebre tifoidea, sarampión y tifus) y había en Buenos Aires tres hospitales: Santa Catalina que sólo atendía urgencias; el de la Residencia o de Hombres que contaba con 200 camas; y el de la Caridad o de Mujeres que contaba con 70 camas. . La población de la ciudad de Buenos Aires era de 24.205 habitantes y el 50 por ciento de la misma estaba compuesta por indígenas y mestizos.

Tanto Miguel O'Gorman, Agustín Eusebio Fabre y Cosme Argerich, fueron los primeros médicos en luchar para la independencia. Sirvieron como médicos militares durante las invaciones inglesas. Participaron en los brotes de viruela siendo los impulsores de la vacunación antivariólica traída de Inglaterra de contrabando. Se pronunciaron en el cabildo abierto por la Revolución de Mayo. Crearon los primeros programas académicos para la futura Facultad de Medicina aprobada por la asamblea del año 13.

Cosme Argerich se desempeñó como cirujano en la batalla de San Lorenzo y del Ejército del Norte, acompañando al Gral.l Manuel Belgrano y asistiendo a los heridos en las batallas de Tucumán y Salta. Proyectó un Reglamento de Medicina Militar. Proveyó al Gral.l José de San Martín de los insumos médicos y sanitarios para las campañas a Chile del Ejército de los Andes.

El Instituto Médico (1812), que pasó a ser luego el Instituto Médico Militar (1815), la Facultad de Medicina (1822), y la Academia de Medicina (1822). La más antigua de América.

LA SALUD DEL GENERAL

José Francisco de San Martín y Matorras nace un 25 de febrero de 1778 en Yapeyú, -- en la entonces llamada gobernación de Misiones--, hoy día en la actual provincia argentina de Corrientes. Fue el menor de los cinco hijos del matrimonio formado por los castellanos don Juan de San Martín y Gómez, teniente gobernador en esta región del Virreinato del Río de la Plata y doña Gregoria Matorras del Ser . En 1784 la familia embarca hacia España pues el padre había recibido un nuevo destino.

Lo describen como una persona robusta, alto (1.80) Pelo negro y lacio. Cutis moreno. Ojos negros vivaces. Naríz aguileña grande y curva. Tenía varias heridas en su cuerpo fruto de las batallas y una cicatriz que le cruzaba el rostro. Esto contrastaba con la fisonomía de sus padres. Su Padre era rubio, ojos azules,de  corta estatura. Su Madre era blanca y noble. Por eso se creía que era mestizo. El mismo dijo: “soy hijo de una gran recluta que hacía guardia con mi padre en misiones” Considerandose de sangre INDIA.

“Si no puedo tomar las mulas que necesito me voy a pie (...) El tiempo me falta para todo, el dinero también, la salud mala, pero así vamos tirando hasta la tremenda. " Transcurría 1816. El destinatario de la carta es Tomás Guido. 

La lista de enfermedades atribuidas a San Martín es extensa: úlcera gastroduodenal, tuberculosis, asma, cólera, gota, cataratas, almorranas. La úlcera fue la principal patología de San Martín, desde 1814, hasta el 17 de agosto de 1850, en que una nueva hemorragia lo llevó a la muerte el 17 de agosto de 1850.

Lo único que se sabe sobre el tratamiento es que utilizó opio para el asma, opio para la gota, opio para la úlcera. Recurrió también a las sanguijuelas y a los baños termales. Afortunadamente no le aplicaron los otros recursos de la época: los purgantes y las sangrías. 
En una vitrina del Museo Histórico General José de San Martín, en Mendoza, se exhibe un botiquín homeopático de bolsillo, abierto, con sesenta tubitos que contenían glóbulos de belladona (atropinico, antiespasmódico), brionia (enfermedades respiratorias y reumatismos), bromiun (enfermedades respiratorias y trastornos auditivos, vertigos mareos), conium (debilidad, mareos y agotamiento), ipeca (para los vómitos y tos), nux vómica (intoxicaciones), pulsatila (fiebre) y spongia (dolores de oídos, garganta, ronquera). Lo utilizó para él y sus soldados para el cruce de Los Andes. Lo único que calmaba sus dolores era el láudano. Como el láudano constipa, esta constipación probablemente empeoró el curso de sus hemorroides.

El opio es una droga analgésica muy potente que se obtiene en forma natural de las cabezas o cápsulas de una planta denominada adormidera o papaver somniferum. El opio contiene varias sustancias psicoactivas entre las cuales se destaca la morfina.  La forma en que los médicos de la época administraban la morfina era con el llamado Laudano de Sydenham. Éste fue un famoso médico inglés (1624-1689) que preparó una mezcla de opio, azafrán, canela de Ceilan, clavos de especias y vino de Málaga. El preparado que se administraba por vía oral, se indicaba para el tratamiento de los dolores intensos, del asma y de la diarrea.

La homeopatía es una forma de medicina alternativa que entre fines del siglo XVIII y principios del siglo XIX desarrolló el médico alemán Samuel Hahnemann (1755-1843). El principio de la homeopatía sostiene que un extracto de una sustancia que produce determinados síntomas sirve para tratar o combatir esos mismos síntomas cuando se administra diluida en cantidades mínimas. Dicho de otro modo, si una sustancia determinada produce por ejemplo, ansiedad, una dilución de ella ayudaría a combatir la ansiedad. Es el principio de " lo "similar cura lo similar".

Drogas Naturales:

Atropina, Hioscina, Escopolamina (Buscapina/Reliveran): BELLADONA. Ergotamina (Migraña) CORNEZUELA DE CENTENO.    Antivaricosos: CASTAÑAS DE INDIAS.  AAS (Aspirina) SAUCE.           Penicilina: HONGO PELICILINIUM.  Efefrina: EFEDRA (arbusto chino). Anestésicos: derivados de la COCAINA.   Colchicina: del fruto del COLCHICO (gota). Digitálicos: de la DIGITAL (insuficiencia cardiaca). Fitoestrógenos: Isoflavonas de SOJA (menopausia). Hormonas: insulina, anticonceptivos, vacunas (tétanos y otras)) PROTEINAS DE ORIGEN ANIMAL.

EL MEDICO DE LOS ANDES

Cirujano Mayor James Paroissien,  conocido en America del Sur como Diego Paroissien, nació en Inglaterra en 1781 y se formó como cirujano y químico en Londres.  Se doctoró en medicina en 1806 y en diciembre de ese año se embarcó para Buenos Aires, ignorando el fracaso de la invasión británica al Río de la Plata  En esas circunstancias se convirtió en un conspirador más contra la dominación española, debiendo fugarse a Montevideo donde  fue detenido por solicitud del virrey Liniers y remitido a Buenos Aires el 9 de octubre de 1809, con Baltasar Cisneros como nuevo virrey. Quedó incomunicado en el cuartel de La Ranchería y el fiscal del crimen del proceso solicitó para él la pena de muerte por alta traición. El alegato de su defensa lo llevó adelante el abogado Juan José Castelli y los acontecimientos de mayo lo salvaron de ser ejecutado. A fines de 1810 acompañó a Castelli y a Balcarce en la expedición libertadora al Alto Perú. Intervino en la primera batalla en Huaqui como combatiente y cirujano castrense y director de los servicios hospitalarios. En Potosí ayudó a Pueyrredón a evacuar la ciudad y transportar el tesoro real a manos patriotas. Este último lo apadrinó y recomendó cuando Paroissien solicitó su carta de ciudadanía, para convertirse el 25 de noviembre de 1811, en el primer ciudadano argentino naturalizado por decisión del Triunvirato. El mismo gobierno le concedió el grado de teniente coronel de artillería y le encomendó la jefatura de la fábrica de pólvora de Córdoba, que ejerció entre 1812 y 1815. Allí conoció en 1814 a un José de San Martín convaleciente, quien le ofreció sumarse a sus planes; desde entonces se convirtió en un estrecho colaborador del Libertador. Tuvo a su cargo la organización del departamento de Hospitales del Ejército que auxilió al ejército en el cruce de la cordillera. Tomó parte en todas las operaciones militares hasta Maipú. Siguió luego en la expedición al Perú como ayudante de San Martín. Cedido el mando del ejército libertador a Bolívar y alejado San Martín, Paroissien se estableció en Londres. En un proyecto británico de 1825 fué designado director de las compañías de minas de Potosí. El fracaso económico, la salud quebrantada y la ruina financiera lo impulsaron a regresar al hogar.  Murió en el mar en 1827. En Argentina hay dos hospitales que llevan su nombre: Hospital Diego Paroissien ubicado en la ciudad de Maipú, provincia de Mendoza. Hospital Interzonal General de Agudos Dr. Paroissien ubicado en la ciudad de Isidro Casanova, provincia de Buenos Aires.

El médico de Belgrano Joseph James Thomas Redhead (1767-1847), médico y naturalista inglés, llegó a Buenos Aires en 1803, trasladándose a Salta en 1809. Probablemente había nacido en Antigua y Barbuda, o quizás en Escocia, aunque al llegar a Buenos Aires, para ocultar su origen británico declaró ser originario de Connecticut (EE UU). Llegó a Sudamérica a instancias de “un itinerario para explorar las actuales provincias del norte argentino” Estudió la vegetación y estuvo algún tiempo en Rosario de Lerma haciendo lo propio con el tifus y la malaria. En 1812 se trasladó a Tucumán donde trabó amistad con Belgrano, convirtiéndose en su médico, escoltándolo victorioso en la batalla de Salta en 1813 y luego en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. En 1820 acompañó a su paciente a Buenos Aires y lo atendió hasta su muerte, realizando la autopsia e informando a las autoridades la causa del fallecimiento. Sus conclusiones fueron que el deceso del prócer lo ocasionaron una hidropesía y la sífilis. Belgrano poco antes de morir le entregó su reloj de oro diciéndole “esto es todo cuanto tengo para entregar a usted”. Redhead regresó a Salta en 1821 después de la muerte de Güemes y continuó ejerciendo como médico de su familia. Falleció octogenario el 28 de junio de 1847, en Salta, en la pobreza pero rodeado de gran respeto, asistido en el lecho de muerte por sus amigos, el Dr. Vicente Arias y Arias  (médico salteño) y el prebístero Toribio Tedín (guerrero de la independencia y soldado de Güemes).

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