EL JUEZ HABRÍA POSTERGADO HASTA 2020 EL DESALOJO DE CHACAREROS DE BIGAND

Bigand 05 de junio de 2018 Por
En una lucha que ya viene de muchos años a esta parte, el Juez de Primera Instancia de Circuito Nº 6 de Cañada de Gómez, Dr. Sergio Verdura habría dictaminado en su sentencia en el juicio por desalojo que la Fundación Honorio Bigand contra el matrimonio Marinucci, aparceros de una parcela pertenenciente a dicha Fundación, herencia de la familia Bigand, que se postergue el desalojo hasta el año 2020, previa mediación entre las partes.
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En una lucha que ya viene de muchos años a esta parte, el Juez de Primera Instancia de Circuito Nº 6 de Cañada de Gómez, Dr. Sergio Verdura habría dictaminado en su sentencia en el juicio por desalojo que la Fundación Honorio Bigand contra el matrimonio Marinucci, aparceros de una parcela perteneciente a dicha Fundación, herencia de la familia Bigand, que se postergue el desalojo hasta el año 2020, previa mediación entre las partes.

En esta lucha de David y Goliat, que podríamos decir que se inició con las revueltas campesinas de 1912, cuando toda la pampa gringa se alzó contra las injusticias de los terratenientes que los explotaban por miserias. Entre esos terratenientes estaba Víctor Bigand.

Más de 100 años de lucha y todavía, en pleno siglo XXI, seguimos escribiendo sobre hechos similares. 

Volvamos a 1912, cuando los chacareros, aparceros y arrendatarios reclamaban dignidad y equidad. Querían trabajar, pero en condiciones más dignas. Las revueltas crecían como reguero de pólvora en todo el sur de nuestra provincia, en Córdoba y Buenos Aires, y por aquellas épocas, los arrendatarios y aparceros de Víctor Bigand le pidieron que se defina, y éste le pidió algunos días para estudiar la situación de sus tierras en Bigand.

En Alcorta no tuvieron paciencia y el 25 de junio de 1912 en el Salón de la Sociedad Italiana de Alcorta pegaron el grito y dijeron basta. En Bigand estaban esperando una respuesta. Aunque pareciera que todavía están esperando, porque la situación, a poco de cumplirse 106 años de aquella gesta, sigue muy parecida y hay gente que todavía no tomó nota.

Después que fallecieran Bigand y sus herederos, la Fundación creada como uno de los últimos deseos de quien en vida fuera la Señorita María Mercedes Octavia Bigand establece que los bienes son legados para crear la Fundación Honorio Bigand y destinados a la filantropía, y especialmente a cinco (5) instituciones de la localidad que lleva su nombre. Claro, que en el vacío legal, del destino, de la elección de los beneficiarios y de las formas en como y cuando nada decía ese testamento y esto favorecería un manejo arbitrario de semejante patrimonio de casi 3500 hectáreas en la flor y nata de la Pampa húmeda.

Tampoco nada dice del manejo de las tierras que desde la época de la gesta de Alcorta, ya venían arrendando aquellas parcelas. Cuando la Fundación se formó, comenzó a presionar a los aparceros que vivían en las chacras y trabajaban la tierra a cambio de un canon. Primero fue la presión, la reducción de los plazos de contrato, la negociación individual, el desgaste y el cambio de condiciones de aparcería. Algunas familias, muchas, habían trabajado y trabajan esos surcos desde más de 90 o 100 años. La Fundación atiende y presiona desde una oficina llena de lujos a pocas cuadras del Obelisco porteño.

La familia formada por Oscar Marinucci y su esposa Sandra, trabaja en una de esas chacras. Ahí, atrás de una entrada flanqueada de casuarinas, entre mandarinas, patos y una aguada con un molino bien patrio, uno llega al hogar de esta familia. Allí nació el abuelo de Oscar, su padre y sus hijos. Ahí comenzaron a gatear sus nietos. Desde ahí, desde su hogar, la siguen peleando. Su lugar en el mundo. Y que quede claro, que no quieren comprar tierra, bonos ni Lebacs, no pretenden autos lujosos o amplias mansiones: solo quieren seguir trabajando ese surco que les dio de comer. Solo pretenden la dignidad de ganarse su pan donde siempre y como siempre lo hicieron, trabajando.

A quienes hoy detentan el poder de disponer de esos bienes que les cayeron del cielo, pareciera que les molesta el trabajo, ya que se han hecho de cada una de las chacras que trabajaron ciento de bigandenses. Y ya que que hablamos de Bigand, Plácido Grela, en su libro "El Grito de Alcorta" escrito en 1958 pacientemente recopiló todas y cada una de las revueltas que desembocaron en aquella gesta que dio origen nada más y nada menos que a la Federación Agraria Argentina, pero también recopiló algunas frases del mismísimo Vìctor Bigand en una entrevista al Diario La Capital de Rosario el 4 de julio de 1912, y rescatamos solo algunas que reflejan el pensamiento que tenía aquel hombre progresista hace más de 100 años. Decía Bigand sobre los colonos que participaban de aquellas asambleas populares "es justa la razón que alientan los colonos, para propiciar un mejoramiento propio" y agregaba en otra parte de la entrevista "Actualmente hay en acción más de 600 embargos trabados a los colonos por comerciantes que los han venido habilitando" y ampliaba al respecto "¿no es ridículo que el colono que siembre y recoge el grano, tenga que ir luego a comprar la harina para su pan a precio de oro a los almacenes de campaña?".

Cualquier similitud no es pura casualidad.

Ayer lunes, el juez se habría expedido. Habría decidido hacer lugar al desalojo, pero solo a partir del año 2020. Mientras tanto quiere que las partes, una Fundación y una familia se sienten a negociar. pero se olvida que de un lado solo quieren trabajar y del otro estarían mas interesados en cuanto tiempo de vida puedan tener Oscar y los suyos. Habráse visto tamaña desfachatez esta de querer trabajar no? Diferencias de criterios. Modos de vida.

Donde algunos ven tierra, otros ven trabajo. Donde algunos ven oportunidades otros ven dignidad.

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