El milagro llamado Nicolas

Nacionales 26 de enero de 2016 Por
Hace instantes en Radio Más 99.7, conversamos con Sandra Violino, la mamá de Nicolas, el niño que padeció un accidente y su curación fue confirmada como el primer milagro del Cura Gaucho. En este día tan especial, una maravillosa nota.
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Sandra Violino

Mamá de Nico

Hace instantes  en Radio Más 99.7, conversamos con Sandra Violino, la mamá de Nicolas, el niño que padeció un accidente y su curación fue confirmada como el primer milagro del Cura Gaucho. En este día tan especial, una maravillosa nota.. Una emotiva nota. Escuchá el audio en el archivo adjunto.

“Nico” hoy tiene 16 años. Cuando tenía 11 meses, junto a sus padres y abuelos maternos, sufrió un terrible accidente de tránsito que le causó gravísimas heridas y el pronóstico médico se encaminaba hacia una “vida vegetativa”. Los estudios clínicos decían que Nicolás, producto de los golpes sufridos, no iba a poder ver, escuchar, hablar ni caminar.

“El diagnóstico de vida vegetativa nos entró por un oído y nos salió por el otro. Nosotros sabíamos que Nicolás se iba a recuperar”, cuenta Sandra Violino, la mamá.

A su lado, Osvaldo Flores relata por enésima vez el fatídico accidente ocurrido la noche del 28 de septiembre de 2000, en Falda del Cañete. Una camioneta sin luces se cruzó de carril y embistió al vehículo en el que iban él, su esposa y los padres de ella.

“En ese momento de desesperación, cuando veía que la vida de Nicolás se apagaba, yo estaba convencido de que el cura Brochero lo iba a salvar”.

Nicolás iba en los brazos de su madre, en los asientos traseros, cuando se produjo el impacto. El pequeño sufrió un terrible traumatismo de cráneo, con importante pérdida de masa encefálica. Su abuelo no sobrevivió al choque y su madre y su abuela resultaron con graves heridas.

Osvaldo fue el único que salió ileso y comenzó a hacerle primeros auxilios a su hijo. “‘Nico’ tenía un gran traumatismo en el cráneo, sus ojos comenzaron a ponerse blancos y empezó a tener problemas para respirar. Le hice respiración boca a boca. En ese momento, le pedí a Brochero que le salvara la vida”.

“No dejamos de agradecer a la vida y que esto haya servido para la beatificación de Brochero, nuestro cura”, dice Sandra.

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