EL PERONISMO DE CASILDA y EL DILEMA BACALINI

Columnas de Opinión 30 de enero de 2019 Por
Bacalini Bielsa

“Desde aquel abrazo que se dieran en el Comité Radical de calle Irigoyen luego de conocidos los resultados de los comicios del 2015 y que consagraran como nuevo intendente a Sarasola y que Juan Carlos Bacalini como buen competidor fue a felicitar al ganador de la contienda electoral, mucha agua pasó bajo el puente y tal vez al día siguiente, ninguno de los participantes de ese momento se hubieran imaginado lo que vendría.

Juan Carlos terminaba su gestión de 8 años al frente del ejecutivo Municipal no sin turbulencias, y seguramente con una imagen en caída y con su salud deteriorada a tal punto que muchos de sus allegados temían por su salud.

En aquel momento, la ciudadanía había optado por un cambio después de 28 años de gobiernos justicialistas y en Juan Carlos Bacalini había recaído la cruz de ser quien dejó escapar la perla del Departamento Caseros.

Pasaron sólo 3 años y en silencio y callado, Juan Carlos Bacalini aparece ahí solito cuando nadie se lo esperaba y creó un dilema existencial para el peronismo casildense. Todos especulaban en el partido con una movida unificadora. Al menos en los papeles y en las mesas de café.

Y hubo un encuentro y una foto, pero todavía es como que nadie lo tenía en los cálculos. Ni siquiera sus potenciales rivales. Y ahí también creo un dilema.

Pasó Maria Eugenia Bielsa por la ciudad e intentaron mostrar varios sectores en el espacio de la Union Obrera Metalúrgica y ahí apareció Bacalini. Y la dama, que ahora tiene entre sus asesores a Giuliano, quien coqueteara con el PRO hace muy poco tiempo, no ahorró elogios para quien fuera compañero en la Cámara de Senadores que ella presidia como vice gobernadora de la provincia.

Y hubo un cálido abrazo y hubo también una foto. Y como aquella vez de la foto de la derrota, esta vez fue la foto del dilema. Esta vez, tal vez fue la foto que destrabó el dilema que el propio Bacalini tenía y a partir de ahí se decidió. Voy a participar, se le escuchó decir por lo bajo a Bacalini.

Pero tal vez el dilema más grande que todos tienen ahora, es que, más allá de si la decisión es estratégica o solo producto de una posición de terquedad (y ya sabemos que la terquedad en política no es buena consejera) es que nadie, pero créame que nadie esperaba que Bacalini midiera tan bien en las encuestas. Aparece en todas y en todas pelea un lugar de privilegio. Aparece en todas y todavía lo siguen ninguneando, como queriendo resolver así el dilema de no saber qué hacer o cómo hacer.

En el peronismo, hasta ahora, parece que la única salida encontrada al dilema, fue como la salida de un laberinto, hacia arriba o hacia los costados. Ya nadie habla de unificación, o si lo hacen no plantean como resolver el dilema. Los propios andan de acá para allá mientras barajan opciones. Los ajenos, hacen números y estudian encuestas ya que lo que parecía fácil, se complicó y no era tanto como parecía.

Un verdadero dilema que nadie esperaba.”

Serapio Rebolio recortadoPor Serapio Rebolio – Columna de opinión – AhoraCasilda.com.ar

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