SALTA 2141: EL JUICIO, EL FALLO, LA BRONCA Y EL PERDÓN DE UN HERMANO.

Regionales 03 de julio de 2019 Por
Centro Justicia Penal Rosario Juicio Salta 2141
Centro Justicia Penal Rosario - Juicio Salta 2141

Ya todos leímos, escuchamos y vimos que ayer martes se leyó la sentencia que determinó que por la tragedia de la calle Salta 2141, solamente fue condenado el gasista y el resto de los imputados salió caminando por la puerta grande como el mejor de los ciudadanos.

La "justicia" consideró que no fue una cadena de (ir)responsabilidades que permitió que se nos escaparan 22 vidas por una negligencia que solo fue empeorando minuto a minuto hasta desencadenar en una tragedia, sino que solamente una persona fuera hallada culpable, a una pena de ley y con una imputación que hace con la "gente" descrea aún más del sistema judicial.

En esa suerte de parodia que termino siendo el proceso judicial, una única familia, los Gianangelo de Arteaga, padres y hermanos de Débora Gianangelo, siguieron adelante como únicos querellantes en la causa a pesar de todas las piedras que les pusieron en el camino. El resto de las familiares, o estaban alejados, o callados, o hasta defendían a los responsables...

Ayer, luego de la lectura del fallo, a la salida del edificio hubo cruces de palabras y a Hernan Gianangelo, su padre lo contuvo, porque como el mismo nos dijo al principio del proceso "yo no entro porque tengo demasiada sangre en las venas" y fue él quien cruzó algunas palabras con esos supuestos familiares presentes.

Hoy, más tranquilo, Hernán compartió su descargo, su bronca y su impotencia, pero también pidió disculpas. Aquí la transcripción de sus propias palabras:

"Carta a los familiares de la calle Salta....

Mi nombre es Hernan Gianangelo y tanto como ustedes a mi me mataron a mi hermana en ese edificio de la calle Salta...

Durante estos 6 años que se van a cumplir siempre he estado oculto, no por culpa, sino porque ese día y los días anteriores me la pasé en el estacionamiento de La Gallega tratando de ver si aparecía mi hermana de entre los escombros, apareció uno y otro todos masacrados, quemados, solo rescataron a un perro y un canario con vida... una vez que dejamos a mi hermana en el cementerio, me fui con mi hermano y mi cuñado y su hermano a seguir buscando y a apoyar a muchos de ustedes familiares...

y transmitirle con el respeto que todos buscaban a sus seres queridos ya sea humanos y animales que dejaban de buscar cuando sus manos la tenían llenas de su propia sangre... 

Cada noche tengo pesadillas y no puedo entender como el hombre le puede causar tal daño al otro y seguir con su vida...

Siempre los trate a todos con mucho respeto, no por lo que son, sino por la memoria de sus seres queridos que vi muertos incluida a mi hermanita... a tal punto que cada 6 de agosto me voy a un rincón solo a rezar por todos, porque eso es lo que merecen: mi respeto y mis rezos.

Al empezar el juicio yo fui, pero al ver que todo el sistema judicial fue una fantochada como ya todos el día de hoy sabemos, no pude ir más... pero en el juicio no solo estaba mi familia como punta de lanza sino todos ustedes como el mango de la lanza y sabia que si (yo) concurría la podía joder y que hacía falta muchas personas para que me paren... todos en mi familia teníamos y tenemos un lugar, yo no fui más hasta el último día... las palabras de mis padres fueron NO ESTAMOS SOLOS, los otros familiares están también en la lucha por justicia y concurren todos los días...

La verdad en este juicio yo sentí que mis viejos y hermano no estaban solos estaban todos ustedes también porque este juicio no fui solo por mi hermana sino también por sus familiares que merecen tener justicia.. ayer cuando empecé a escuchar las palabras que fueron por mal camino, decidí irme de la sala porque no podía creer eso y me fui a la esquina solo a llorar y desde la esquina veo un montón de insultos a mi familia , voy a ver que pasa, resulta que eran algunos de ustedes, que cuando llegue le tiraron un palo a mi cuñada...

Gente: nosotros estamos en la misma!!!. les dije y uno de ustedes me insulto a mi hermana. Yo no quiero odiarlos a ustedes si les vi muertos a su abuelos, esposos e hijos como a mi hermana... ni mi familia ni ustedes son los culpables, los culpables salieron por la misma puerta que salimos todos, riéndose por estar un día más libre tratando de matar a otro más...

Lo que si espero es que ese pibe de pigmentos negros y petizo -y que en estos años ni apareció- que insultó  a mi hermana con tanta maldad y en mi cara, tenga el valor de pedirme disculpas como yo les estoy pidiendo a ustedes familiares, por verme de esa manera tan alocada el día de ayer...

La lucha recién comienza entre todos, luchemos juntos que en ese lugar están muertos nuestros seres queridos y dejen todo atrás, todos tenemos bronca pero no es entre nosotros que tenemos que descargar esa furia y que se transforme en amor y lucha por nuestros familiares...

Los amo y comprendo su dolor."

Seguramente estas palabras hablan más de Hernan y de su familia y de su dolor, mucho más que las ofensas de quienes deberían haber acompañado de forma más activa a la familia Gianangelo, que aún así, continuarán luchando por ellos, por Debora y por los demás 21 vecinos y que la justicia consideró que fue una mera canallada del destino que un gasista no haya podido cerrar una llave de gas.

Por suerte y gracias a Dios, existen personas como los Gianangelo que luchan y seguirán luchando contra las injusticias.

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